El oficialismo en el Concejo Deliberante transitó una de las semanas más difíciles de la gestión. Proyectos importantes girados desde el Ejecutivo no lograron avanzar y volvieron a las comisiones de trabajo, concejales aliados mostraron signos de rebeldía e incluso algunos pedidos de licencia que hicieron temblar a más de un bruerista, trazan -por estos días- la dificultades del nuevo gobierno para legislar.
Igual, el bruerismo aprobó hace minutos (contando voto a voto) una polémica reforma a la ordenanza Fiscal e Impositiva que contempla aumentos de hasta un 1.400 por ciento.
En total, la votación salió 26 a 19, considerando que hubo 24 legisladores y 21 mayores contribuyentes (faltaron 3).
El proyecto fue rechazado por todos los bloques opositores, pero el oficialismo contó -gracias a las alianzas políticas- con la mayoría simple para aprobarlo.